las rosquillas de mi abuelaRecuerdo como si fuera ayer las tardes en casa de mi abuela. Haciendo rosquillas y comiéndolas, sin duda las suyas eran las mejores del mundo.

Y con las rosquillas de mi abuela inauguramos la sección semanal de “Cocina y Alimentación” del blog ¿Cocinamos juntos?

Hacer partícipes a los niños de las rutinas diarias de la casa no sólo es una diversión para ellos, si no que es el momento perfecto para que aprendan y disfruten de la familia.

Las rosquillas me transportan a mi infancia.

Lo mejor de las rosquillas es que son perfectas para cualquier momento, para desayunar, para merendar, e incluso de postre. Yo soy muy golosa y el dulce viene bien a cualquier hora ¿No crees?

INGREDIENTES

  • 3 Huevos
  • 450 gr de Harina
  • 150 gr Azúcar
  • Medio sobre de levadura.
  • Aceite
  • Anís (nosotros no le ponemos, a veces le pongo un poco de zumo de limón)
  • Ralladora de un limón

Mezcla los huevos y el azúcar en un recipiente y bátelos con fuerza hasta que veas que no se notan mucho los granos del azúcar. Después mientras sigues batiendo tienes que añadir poco a poco el resto de ingredientes, el aceite, el anís y la ralladura del limón.

Esta parte depende de lo pequeños que sean tus hijos a lo mejor te toca hacerla a ti, pero ellos pueden ayudarte añadiendo los ingredientes a tu recipiente por ejemplo.receta rosquillas

Prepara un volcán con la harina y en el agujero  mete la mezcla anterior. Poco a poco ves añadiendo la harina hacia el cráter del volcán y amasándolo hasta llegar a una masa consistente.

Yo en la harina añado levadura porque hace que luego las rosquillas estén un poco más jugosas y esponjosas.

La masa tiene que quedar ligeramente pegajosa, porque si no te habrás pasado con la harina y la rosquilla quedará un poco seca. Tienes que envolver la masa en papel film y dejarla reposar 30 minutos.

Disfruta con tus hijos haciendo rosquillas.

En esta parte los peques disfrutan un montón, con su delantal amasa que te amasa y pegándosele todo en las manos las risas están garantizadas.

Una vez que la masa a reposado llega el momento de hacer las rosquillas. Nosotros vamos dividiendo la masa en bolitas que luego estiramos hasta conseguir un palo largo de 1cm de grosor. También puedes hacer directamente el agujero interior en la bolita. Ya solo queda juntar los extremos con presión  y ¡rosquilla lista para freír!.

El grosor es importante porque si las haces muy finas pueden quedarte muy secas y si las haces muy gordas, crudas por dentro. Pero no se te ocurra coger una regla para medir el centímetro…rosquillas de anis

La parte de freír es mejor hacerla sin los niños, por lo menos para mí. Hay que freírlas en mucho aceite y que esté bien caliente, teniendo cuidado en que no se quemen, sino que sólo se doren.

A mí me gusta sacarlas sobre un poco de papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y luego ya solo hay que espolvorearlas con azúcar o canela. ¡Lo que más os guste!

¿Te animas a preparar unas rosquillas con tus hijos? Me encantaría ver el resultado o alguna foto de lo bien que lo pasáis preparándolas juntos. Súbela a tus Redes Sociales y etiquétanos que para que la veamos

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